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octubre 11, 2019

El Cabrito y el Lobo


Al salir doƱa Cabra del establo encargó a su hijo el cuidado de la casa, advirtiĆ©ndole el peligro de los animales que rondaban con intención de entrar en los establos para devorar el ganado.
No tardó en presentarse el enemigo: ¡Un lobo horrible, ami-guitos mĆ­os, un lobo! que, imitando la voz de la cabra, llamó cortĆ©s-mente a la puerta.
Al mirar el cabrito por una rendija, vio al feroz carnicero y, sin intimidarse, le dirigió este discurso:
—Bien sĆ© que eres nuestro peor adversario y que, fingiendo la voz de mi madre, pretendes entrar para devorarme. Puedes marcharte, odiado animal, que no serĆ© yo quien te franquee la puerta.
Moraleja:
Actuando con obediencia, se cumple con la conciencia.
octubre 11, 2019

El Lobo y el Perro Flaco


Debido a la avaricia de un rico hacendado, el perro, que cuidaba el rebaƱo de ovejas, estaba famĆ©lico y un lobo, al notarlo, le dijo:
—Amigo, que flaco estĆ”s, ¿no te dan de comer? Escucha mi consejo y te darĆ”n abundante comida.
—Si es para mi provecho, venga tu consejo.
Ante el entusiasmo del can, el lobo dijo:
—Me dejas entrar al rebaƱo y me llevo una oveja. TĆŗ me persigues, mas, en el camino te caes. Los pastores dirĆ”n a tu amo que te caĆ­ste por flaco y ordenarĆ” te den excelente alimentación:
El perro “pisó el palito” y todo salió de acuerdo al plan del lobo. El amo dispuso darle mucha carne y pan de buena harina y el perro fue recobrando carnes y mejor figura.
—Amigo, ¿bueno fue mi consejo? —preguntó el lobo.
—Muy bueno y necesario —respondió el perro.
—¿Permites ahora que me lleve otra ovejita? Simulas perseguirme, me alcanzas, te das un golpe y caes. Al punto los pastores dirĆ”n a tu amo que aĆŗn sigues flaco.
El plan del lobo no falló. El perro recibió sobrealimentación y se puso en la mejor de sus formas.
Al cabo regresó el lobo y le dijo:
—Estas muy mejorado. Ahora deja que me lleve otra oveja.
—Eso se acabó compadre —repuso el sabueso enseƱando los colmillos—, no llevarĆ”s ninguna.
—Tengo mucha hambre, ¿Cómo podrĆ© satisfacerla?
—En casa de mi amo se ha caĆ­do el muro de la despensa. Si vas de noche encontraras carne, pan y tocino —contestó el perro—.
El lobo se fue derecho al lugar, devoró cuanto pudo y bebió también todo el vino. Trató de cantar como los borrachos y se puso a aullar, despertando a los perros y a los hombres que cuidaban la casa. Descubierto el intruso, lo molieron a mordiscos y a palos.
Moraleja:
No des ni un dedo al villano; pues te tomarĆ” la mano.
octubre 10, 2019

El Lobo Disfrazado de Pastor


En un rincón de su madriguera, un lobo daba el toque final a un proyecto largamente acariciado.
AsĆ­ pues, se disfrazó de pastor y, mientras dormĆ­a el verdadero pastor, se metió entre las ovejas, relamiĆ©ndose al pensar que los carneros estaban a su disposición.
Las ovejas, muy contentas, se agruparon junto al facineroso, creyendo estar mƔs seguras a su lado.
El carnicero se fijó en una oveja en particular y, sin poder ocultar su entusiasmo, exclamó:
—¡QuĆ© oveja tan gorda y sana! ¡QuĆ© tierna y grande es! Esa sĆ­ que es bocado de cardenal. ¡Se me hace agüita la boca!
En su alegrĆ­a hizo tanto ruido que despertaron el pastor y los perros, quienes, acorralando al impostor, le dieron de palos y mordiscos hasta matarlo.
Moraleja:
Entusiasmo desbordado, mata lo proyectado.
septiembre 22, 2019

El Lobo y el Carnero


Un perro, exterminador de lobos, murió en cruenta pelea motivando el llanto del amo.
—Córtame los cuernos y cĆŗbreme con el cuero del mastĆ­n — le dijo un vigoroso carnero al ver la pena del pastor—. Los lobos creerĆ”n que soy el perro.
El pastor, acogiendo la idea, la puso en prƔctica.
A poco, un lobo hambriento ingresó al redil, tomó un corderillo y huyó.
El falso perro, al advertir lo ocurrido, inició la persecución y al pasar por un matorral se desprendió el cuero y el engaño quedó al descubierto.
—¿QuiĆ©n eres? —exclamó el lobo, incrĆ©dulo.
—Un carnero leal a su amo —respondió.
—Amigo, aunque uses ropas ajenas, igual serĆ” tu destino —contestó el lobo y se comió al carnero.
Moraleja:
Aunque cambies de vestido, igual se cumple tu destino.
septiembre 22, 2019

El Lobo y El Murcielago


Ɖste, despertando al instante, lo tomó y al punto intentó devorarlo.
Entonces, el murciĆ©lago clamó por su libertad.
—Te dejarĆ© libre —dĆ­jole el lobo—; pero con la condición de que me digas por quĆ© los murciĆ©lagos son tan alegres y retozones. En cambio, yo siempre me fastidio.
—Me asustas sobremanera —replicó el murciĆ©lago—. DĆ©jame volar a mi cueva y te lo explicarĆ© al punto.
El lobo lo dejó libre y el murciélago le increpó:

—Te fastidias, compadre, porque eres malo y tu crueldad seca tu corazón. En cambio, a nosotros nos ves alegres porque jamĆ”s intentamos daƱar al prójimo.
Moraleja:
Quien nadie hace daƱo, vive feliz todo el aƱo.
septiembre 17, 2019

El Asno y el Lobo



Cierto asno, viendo que se le acercaba un lobo y que no podĆ­a escapar de Ć©l, simuló encontrarse cojo.
El lobo, acercĆ”ndose, le preguntó la causa de su cojera. El borrico le respondió que se le habĆ­a introducido una espina en una de sus patas. Y aƱadió:
—QuĆ­teme, por favor, esa espina, seƱor lobo y devóreme cuando le plazca, sin temor de lastimarse la boca.
El lobo se dejó convencer mansamente; pero, al levantar la pata del asno, recibió tan terrible coz que se quedó sin un solo diente en las mandĆ­bulas.
—Bien merecido lo tengo, porque siendo mi oficio carnicero, ¿por quĆ© me metĆ­ a curandero? —dijo el lobo.
Moraleja:
No cambies de oficio, si no recibes beneficio.