Pez
septiembre 22, 2019
El Pescador y el Pececillo
Un pescador echó su anzuelo al mar y atrapó un pececillo.
Mientras le quitaba el anzuelo para echarlo a su cesta, el pececillo abrió la boca, implorando al pescador lo devolviese al agua.
—¿QuiĆ©n eres tĆŗ para convencerme con tu ruego? —le preguntó el hombre.
—Soy muy pequeƱo ahora —le replicó el pez— y no valgo gran cosa; pero si me pescaras cuando sea mayor, te serĆa mĆ”s Ćŗtil porque podrĆa saciar mejor tu apetito.
—¿Pescarte despuĆ©s?… ¡Eso nunca! —objetó el hombre—. ¿QuiĆ©n me asegura que tendrĆ© la suerte de volverte a pescar? ¡Ah, tunante, tu discurso no me convence! Confórmate con tu mala suerte y ve al cesto, mas no al mar.
Moraleja:
La suerte pasa, pero no repasa.

